GESALOR

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GESALOR lidera la revolución hacia la gestión sostenible de purines en Murcia, garantizando trazabilidad, innovación tecnológica y cumplimiento normativo para un futuro agrícola más próspero y responsable.

La cooperativa ganadera GESALOR se constituye con el firme propósito de solventar los problemas que acucian al sector, imprimiendo nuevas soluciones de cara a la valorización y gestión sostenible de purines en la Región de Murcia, respondiendo de este modo a la necesidad de gestionar eficientemente dichos biorresiduos, fruto de la producción porcina intensiva, proponiendo una modalidad novedosa centralizada que garantice su total trazabilidad, primero aplicando sistemas innovadores informatizados dispuestos con una caracterización analítica del residuo, con el fin de poder reciclar los nutrientes presentes y aumentar el reservorio de materia orgánica para su empleo inteligente.

Pero si cabe, el propósito principal de la cooperativa pasa por la creación de plantas de tratamiento de biorresiduos que permitan valorizar los residuos ganaderos, adecuando las explotaciones a los requisitos legales en un marco conceptual global de economía circular y mitigación de emisiones y seguridad alimentaria según los protocolos internacionales, legislación vigente y de aplicación de las mejores tecnologías disponibles (MTD) y objetivos de desarrollo sostenibles (ODS), teniendo siempre muy presentes las premisas de implementación de la huella ecológica e hídrica en zonas vulnerables.

La valorización agronómica como fertilizante orgánico del purín procesado para su uso en suelo agrícola es la vía final más lógica y sostenible para todos los subproductos generados en la producción porcina de acuerdo al RD 261/1996 que establece los límites establecidos de purines aplicables siempre cumpliendo con el Código de Buenas Prácticas Agrarias de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.

La valorización agronómica como fertilizante orgánico del purín procesado para su uso en suelo agrícola es la vía final más lógica y sostenible para todos los subproductos generados en la producción porcina de acuerdo al RD 261/1996 que establece los límites establecidos de purines aplicables siempre cumpliendo con el Código de Buenas Prácticas Agrarias de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.

Así pues, la estrategia de nuestra cooperativa está planificada para contrarrestar de manera eficaz la problemática de gestión de biorresiduos, cuyo objetivo técnico de implementación conlleva la gestión integral y sostenible de estos biorresiduos y su valorización posterior, mediante modernas técnicas avanzadas, parejas a un sistema de trazabilidad empleando inteligencia artificial, asistida ésta con una base de datos actualizada y pormenorizada, promoviendo de esta manera los principios fundamentales para establecer los ciclos y flujos de producción propios de la economía circular en el cumpliendo los estándares marcados en el marco regulatorio actual y venidero.

Como saben, el sector agropecuario europeo y español han experimentado una intensificación que ha incrementado la presión global derivada de la sobreutilización y producción de nitrógeno. En el periodo 2018-2023 España ha pasado a ocupar el primer lugar de producción porcina en Europa con 30,1 y 31,2 millones de cerdos respectivamente los años 2018 y 2019, generando un volumen de purines de más de 60 millones m3/año que podría ocasionar graves problemas medioambientales a la vez que supone un excelente reservorio de materia orgánica, agua y nutrientes.

La ganadería de la Región de Murcia se ubica por su tamaño geográfico entre las principales de todas las Comunidades Autónomas de nuestro país. Concretamente, la ganadería regional cuenta con un importante censo porcino, 1.976.540 cabezas de ganado (censo porcino de noviembre 2019), siendo la 5ª productora a nivel nacional (censo total España 31.246.043 animales), generando más de 4 millones m3/año de purines. Evidentemente, este aumento de la producción va acompañado de un notable incremento en el volumen de subproductos y biorresiduos producidos que ponen de manifiesto la cantidad de deyecciones susceptibles de ser gestionadas.
El alto costo de los fertilizantes orgánicos y el deterioro progresivo de la fertilidad natural del suelo debido al empleo desmesurado de los fertilizantes inorgánicos y diversas prácticas agrícolas inadecuadas han propiciado el estudio de la valorización de subproductos orgánicos como fertilizantes agrícolas (Hernández y Martínez, 1987; Delgado et al., 1999; Gómez-Garrido et al., 2014), siendo utilizados tanto para conservar el suelo como para mejorar su manejo y almacenamiento (Antolín et al., 2005). En los estiércoles generados por la actividad ganadera se encuentran elementos esenciales para la nutrición vegetal (Navas et al., 1998; García-Gil et al., 2004; Faz et al., 2005; Sánchez y González, 2005; Terrero et al., 2020). De esta forma, la utilización agronómica del purín es una práctica que ha adquirido una gran importancia en zonas donde conviven la ganadería y agricultura.

Así pues, con nuestro sistema de control, caracterización y garantía de origen del purín, y la construcción de modernas plantas de procesado, depuración y valorización de este biorresiduo, amén de la abundancia del recurso en nuestra región, y gracias a nuestra tecnología de tratamiento y nuestro compromiso con los valores propios de la economía circular, estamos en el camino de encontrar y poner en actuación las soluciones definitivas para estas situaciones, colocándonos en la vanguardia del sector ganadero a nivel nacional.
La repercusión económica que se espera de la puesta en práctica de nuestros proyectos se puede considerar muy importante y tendrá como consecuencia una mayor productividad, rentabilidad y competitividad de los sectores implicados. Estos avances vendrán de distintas vías: producción bajo preceptos ambientales lo cual aportará al sistema de gestión un valor añadido al producto final; reducción de impactos ambientales; tratamiento cero; planes de abonado; aceptación social; reciclaje de nutrientes con el consecuente ahorro en el consumo de fertilizantes y recursos hídricos. De esta manera, los beneficios ambientales esperados son: generación cero de residuos, transferencia de nutrientes y otros contaminantes a agua y suelo, reducción de impactos relacionados con la contaminación por nitratos del agua y reducción de la huella hídrica y de carbono en degradación de suelos.

Resulta evidente que los beneficios económicos derivados de nuestros proyectos, también se convertirán en beneficios sociales derivados de la creación de puestos de trabajo para el seguimiento del sistema de gestión y la operatividad de las plantas, de la mejora de las capacidades y las condiciones ambientales, etc. La repercusión ambiental principal deriva de un tratamiento ambiental digitalizado y completo de los biorresiduos, los cuales serán tratados de manera integral y valorizados, obteniéndose agua y abono orgánico de alta calidad, así como biogas, siendo dichos subproductos usados como recursos fertilizantes e hídricos en lugar de residuos. Por lo tanto, se promoverá la economía circular, de bajo costo y verde mediante la valorización de los subproductos ganaderos.

El sector agroalimentario es uno de los más importantes a nivel regional desde el punto de vista social, político y económico. Al mismo tiempo, fuente de gran parte de los problemas ambientales a los que la Región de Murcia tiene que hacer frente. Esto se debe a una inadecuada gestión de sus subproductos que es, precisamente, lo que intenta paliar este proyecto. De esta manera, la consecución de los objetivos planteados permitirá implementar la huella hídrica en la producción agrícola y reciclaje de nutrientes en los horizontes de secuestro de carbono y minimización en la producción de gases de efecto invernadero en un contexto potenciador de la economía circular y de bajo carbono. Además, el proyecto contribuye a los objetivos transversales del PDR: innovación, cuidado del medio ambiente, para así paliar los efectos del cambio climático.

A tenor de lo expuesto, la repercusión del proyecto sobre el territorio se anticipa como muy clave. En lo que respecta al agua, la capacidad para responder a los crecientes riesgos de escasez podría mejorarse mediante una reutilización más amplia de los efluentes líquidos procedentes de la actividad ganadera. Actualmente, el sector agroalimentario es el mayor consumidor de recursos hídricos. La posible valorización de los purines de cerdo supondría un ahorro de un recurso tan importante como es el agua, sobre todo en zonas con escasa pluviometría (Región de Murcia), donde el déficit hídrico plantea, cada vez más, serios problemas ambientales y donde muchas veces se combinan escasez de agua con grandes requerimientos de ella, para usos agrícolas o recreacionales. A este factor coyuntural de escasez de agua, hay que añadirle el problema del cambio climático, el cual es aún más intenso en la Región de Murcia.

El cambio climático conlleva, entre otras cosas, una menor disponibilidad de agua y una mayor degradación de los suelos, lo cual exhorta aún más si cabe a tomar medidas encaminadas a disponer de una mayor cantidad de agua y aumentar la calidad de los suelos(conviene resaltar llegado a este punto la escasez de carbono orgánico del suelo agrícola, y las ventajas que conlleva valorizar estos recursos orgánicos mejorando además propiedades físicas edáficas como porosidad, permeabilidad, estructura, capacidad de retención de agua, además del reciclaje del nutrientes y secuestro de carbono).

Por todo ello, GESALOR representa hoy la ganadería del futuro, comprometida con la economía circular, el medioambiente y un promisorio porvenir de progreso, desarrollo, estabilidad y responsablidad social.