Jamón, la joya de nuestra gastronomía


“Los perros nos admiran. Los gatos nos miran. Los cerdos nos tratan como iguales”. Esta es una de las frases atribuidas a Sir Winston Churchill, político, militar, escritor, estadista británico y admirador confeso del jamón español
El jamón, originario de la Península Ibérica, es la joya de la corona de nuestra gastronomía, aunque también se ha granjeado un puesto de honor en las cocinas de renombrados chefs y en los platos más sofisticados del globo terráqueo.


Sinónimo de creatividad y excelencia culinaria
El jamón se ha convertido por méritos propios en un elemento más de la denominada “haute cuisine” o alta cocina. Culpable de este éxito es la rica tradición culinaria española, que ha sabido conservar y promover el uso de este producto, junto a la curiosidad y creatividad de chefs de todo el mundo que han optado por experimentar con el jamón, integrándolo en diferentes cocinas y culturas.
Este reconocimiento mundial ha permitido al jamón establecerse en las despensas de los restaurantes más afamados, desde Nueva York hasta Tokio. Los cocineros de postín utilizan el jamón no solo como un complemento, sino como el centro de platos sofisticados que exploran nuevas texturas y sabores. Las técnicas culinarias modernas, combinadas con la tradición, han dado lugar a creaciones innovadoras como el sushi de jamón, las espumas de jamón y los carpaccios elaborados con finas lonchas de este manjar. Además, su versatilidad ha permitido su incorporación en menús degustación, tapas gourmet y fusiones gastronómicas que capturan la esencia de diversas culturas culinarias. Esta expansión global ha hecho que el jamón sea sinónimo de creatividad y excelencia culinaria.
El reconocimiento y la apreciación del jamón no se limitan solo a los platos principales. En la alta cocina, se utiliza también en aperitivos, entrantes y hasta en postres, creando un equilibrio perfecto entre lo salado y lo dulce. El uso del jamón en maridajes con vinos y otros licores ha abierto un mundo de posibilidades para los sommeliers y mixólogos, quienes exploran cómo los sabores intensos del jamón complementan y realzan las notas de diversas bebidas


Europa se rinde al jamón

El jamón ha afianzado su presencia en el Viejo Continente.
En Alemania y los países más al norte de Europa, dónde tienen una gran tradición en curación de carnes y ahumados, el jamón es estimado por su gran calidad y se saborea en tablas de embutidos complementando a los productos locales.
Empresas especializadas en la distribución de jamón han ampliado en los últimos años su mercado a toda la Unión Europea, llegando a ciudades como Berlín, Viena, Varsovia, Roma y Ámsterdam.
Esta expansión refleja el creciente reconocimiento y aprecio del jamón en Europa, consolidándolo como un producto indispensable para los amantes de la gastronomía.
En países como Italia, vemos como el jamón se fusiona perfectamente con su cocina tradicional, utilizándose en lugar de su prosciutto en platos tan reconocidos como la pizza, pasta o risottos.
En Reino Unido, podemos encontrar el jamón en tablas de charcutería junto a los famosos quesos británicos. También en bocadillos gourmet y platos para brunchs, dónde se amalgama la tradición británica con un toque español.


Francia, punto y aparte
En Francia, cuna de la gastronomía refinada, el jamón, tanto en la modalidad de serrano como ibérico, ha sido acogido con entusiasmo, integrándose en platos tradicionales y en creaciones contemporáneas. Chefs de renombre han incorporado esta vianda en sus menús, aportando profundidad y sofisticación a sus elaboraciones.
La creciente popularidad del jamón en Francia se refleja en su notable consumo. Según datos de 2021, Francia se posicionó como el principal mercado internacional para los jamones y paletas curadas de España, con una adquisición de 111 millones de euros en estos productos.
Esta integración del jamón en la gastronomía francesa no solo enriquece la cocina gala, sino que también fortalece los lazos culturales y culinarios entre España y Francia.


Triunfo en el mercado americano
El jamón ha cruzado el charco para enamorar a los paladares del continente Americano.
En Estados Unidos el jamón se ha convertido en uno de los ingredientes principales de la alta cocina. Su asombroso sabor y su textura se utilizan en gran variedad de platos. Desde tapas al más puro estilo español, hasta anexionarse en platos innovadores y creativos resaltando su versatilidad.
En EEUU, donde las primeras exportaciones autorizadas comenzaron en diciembre de 2007, el mercado ha experimentado un crecimiento significativo.
El perfil del consumidor estadounidense se centra principalmente en la generación baby boom, caracterizada por su alto poder adquisitivo y preocupación por la salud, junto con la floreciente comunidad hispana que representa un segmento en expansión.
Las particularidades del mercado norteamericano incluyen la venta de jamones sin pezuña por exigencias sanitarias, y la distribución del producto en tres formatos principales: piezas enteras, a peso y en lonchas envasadas al vacío. Esta adaptación a las exigencias locales ha sido clave para el éxito del producto en el enclave norteamericano.
En Latinoamérica, Chile y Venezuela han emergido como áreas en crecimiento para el jamón español, mientras que México se ha posicionado como un mercado estratégico tras reducir los aranceles para la importación de productos porcinos de la Unión Europea. Esto ha dado lugar a una progresión muy notable del consumo en México liderando el aumento en valor con un impresionante 67,96%, seguido por Colombia con un 43,07% y Brasil con un 24,41%
Por otra parte, la cocina caribeña de países como Cuba o Puerto Rico, utiliza el jamón en aperitivos y platos que mezclan su gran sabor con ingredientes típicos tropicales, creando una miscelánea excepcional.


Oriente: sofisticación en la gastronomía asiática
En China, el jamón se ha convertido en un distintivo de lujo y sofisticación, consolidándose como un producto altamente valorado por los consumidores.
Chefs de reconocido prestigio han incorporado el jamón en sus creaciones, fusionándolo con técnicas y sabores tradicionales chinos. En eventos gastronómicos como el Spanish Food Festival en Pekín, se han presentado platos innovadores que combinan esta delicia española con ingredientes locales, como rollitos de arroz glutinoso envueltos en jamón o pato laqueado con caviar de aceituna.
Además, la preferencia china por productos elaborados mediante procesos naturales y con una historia detrás ha favorecido la aceptación de esta ambrosia patria.
China se ha consolidado como un mercado clave para el jamón, fortaleciendo los lazos comerciales y gastronómicos entre España y Asia, y elevando este producto a la categoría de un verdadero y genuino manjar de lujo en la escena internacional.


El país del Sol Naciente: sabor y textura
En Japón, donde la calidad de los ingredientes y la estética minimalista son esenciales, el jamón ha conquistado a los amantes de la alta gastronomía. Su delicado equilibrio entre sapidez y textura lo ha convertido en un protagonista inesperado en la cocina nipona.
Chefs de renombre, como Seiji Yamamoto del restaurante Nihonryori RyuGin, han incorporado este producto en sus menús, creando platos innovadores que aúnan la tradición japonesa con la versatilidad del jamón.
La creciente popularidad de este alimento en el país del Sol Naciente refleja un intercambio cultural y gastronómico que enriquece las cocinas de ambos países, consolidando a esta delicia como un símbolo de sofisticación y calidad en la gastronomía japonesa.


Corea del Sur, dónde el jamón cautiva a los jóvenes
En Corea del Sur, este producto se ha hecho muy famoso en la escena gastronómica contemporánea, sobre todo entre la gente más joven. En los restaurantes de moda triunfa como aperitivo para degustar con diferentes vinos y en platos locales que combinan técnicas españolas.
Ya sea como protagonista en un plato gourmet o como un toque especial en una receta tradicional, el jamón sigue deleitando a comensales en todo el mundo.