El biometano licuado ya navega: una oportunidad para avanzar hacia un transporte marítimo más sostenible

Introducción


Cada día, miles de barcos transportan alimentos, materias primas, vehículos y productos industriales entre países y continentes, haciendo posible buena parte del comercio mundial. Reducir las emisiones de esta actividad es uno de los grandes retos de la transición energética, y el biometano licuado ya forma parte de las soluciones que permiten avanzar hacia un transporte marítimo más sostenible. Este combustible renovable transforma el potencial energético de los residuos orgánicos en una fuente de energía útil para barcos preparados para utilizar gas, aprovechando tecnologías e infraestructuras existentes. Su desarrollo demuestra que la economía circular puede contribuir a transformar sectores esenciales para la economía mundial y abrir nuevas oportunidades para una energía más limpia.


1. Un combustible renovable que ya tiene aplicaciones marítimas


El biometano licuado, conocido internacionalmente como bio-LNG o bio-GNL, es una alternativa renovable para el transporte marítimo. Se obtiene a partir de biometano que, después de alcanzar la calidad necesaria, se enfría hasta convertirse en líquido, lo que facilita su almacenamiento y transporte. Su composición, basada principalmente en metano, permite utilizarlo en sistemas compatibles con los que funcionan con gas natural licuado. De esta manera, el biometano amplía las posibilidades de incorporar energía renovable a una actividad fundamental para el comercio internacional.


2. Del residuo orgánico al combustible de un barco


El recorrido comienza con materiales orgánicos que pueden aprovecharse mediante digestión anaerobia, un proceso biológico que permite descomponer la materia en ausencia de oxígeno y obtener biogás. A continuación, este gas se purifica para separar componentes como el dióxido de carbono y conseguir biometano con una elevada concentración de metano. Cuando se destina al transporte marítimo en forma licuada, se somete a un proceso de enfriamiento criogénico hasta alcanzar temperaturas cercanas a los -162 °C. Así, los residuos orgánicos se convierten en un recurso energético renovable capaz de contribuir al abastecimiento de un sector que conecta economías de todo el mundo.


3. Por qué es necesario licuar el biometano


La licuefacción reduce considerablemente el volumen que ocupa el gas, una característica especialmente útil cuando se necesita almacenar suficiente combustible para realizar travesías largas. El biometano licuado puede conservarse en depósitos especializados y suministrarse a los buques que disponen de sistemas compatibles. Esta tecnología facilita el almacenamiento de grandes cantidades de energía en un espacio reducido y hace posible integrar el combustible en operaciones de transporte de larga distancia. La licuefacción representa, por tanto, un paso importante para aprovechar las posibilidades del biometano en el ámbito marítimo.


4. Barcos preparados para utilizar gas como combustible


Algunos buques mercantes ya cuentan con motores y sistemas de almacenamiento diseñados para utilizar gas natural licuado. Los barcos compatibles pueden utilizar biometano licuado que cumpla las especificaciones técnicas exigidas, puesto que ambos combustibles comparten como componente principal el metano. Esta compatibilidad permite aprovechar tecnologías ya implantadas en el sector marítimo y facilita la incorporación progresiva de combustibles renovables. El resultado es una oportunidad para avanzar en la transición energética utilizando soluciones que conectan la innovación con las necesidades reales del transporte internacional.


5. Una energía renovable que contribuye a reducir las emisiones


El biometano licuado ofrece una oportunidad real para reducir la huella climática del transporte marítimo y avanzar hacia una movilidad más sostenible. Cuando se produce a partir de residuos orgánicos gestionados de forma sostenible, permite transformar materiales existentes en un combustible renovable capaz de sustituir al gas de origen fósil en barcos preparados para utilizarlo. Los análisis de ciclo de vida muestran que el bio-GNL puede alcanzar reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero de hasta el 80 % frente a combustibles fósiles en determinadas cadenas de suministro y condiciones de utilización. Esta ventaja convierte al biometano en una herramienta valiosa para descarbonizar el transporte marítimo, aprovechar mejor los recursos y dar una nueva utilidad energética a los residuos orgánicos.


6. La importancia de controlar las emisiones de metano


La producción y utilización responsable del biometano permite aprovechar sus ventajas ambientales y reforzar su contribución a la transición energética. La tecnología actual dispone de sistemas de vigilancia, detección de fugas y control de los equipos que ayudan a mantener las instalaciones en condiciones óptimas. En el transporte marítimo, los avances en motores y sistemas de combustión también permiten mejorar el aprovechamiento del combustible. La prevención de pérdidas de metano resulta fundamental para maximizar los beneficios climáticos del biometano y garantizar que su utilización contribuya de manera efectiva a reducir las emisiones a lo largo de toda la cadena energética.


7. Los puertos también forman parte de la transición energética


Para que un combustible renovable pueda utilizarse de forma habitual en el transporte marítimo, es necesario contar con una cadena de suministro segura y eficiente. Las terminales, los depósitos, los equipos de transferencia y los servicios de abastecimiento desempeñan un papel esencial en el suministro de biometano licuado. El desarrollo de estas infraestructuras abre oportunidades para las empresas energéticas, los operadores portuarios y los proveedores de servicios especializados. Además, permite ampliar las alternativas disponibles para las navieras y favorece la evolución hacia un transporte marítimo con una menor huella ambiental.


8. Una pieza más en la descarbonización del transporte marítimo


La transformación del transporte marítimo se apoya en diferentes tecnologías que pueden complementarse entre sí. La electrificación ofrece posibilidades en determinadas operaciones de corta distancia, mientras que los grandes buques necesitan soluciones energéticas adaptadas a sus recorridos y necesidades de autonomía. El hidrógeno, el metanol renovable, los biocombustibles y el biometano forman parte de las alternativas que contribuyen a diversificar el suministro energético. En este escenario, el biometano licuado destaca por su capacidad para aprovechar tecnologías compatibles con el gas y aportar una opción renovable a las rutas marítimas comerciales.


9. El impulso europeo a los combustibles marítimos más sostenibles


La Unión Europea está promoviendo la reducción de las emisiones del transporte marítimo mediante medidas que favorecen el uso de combustibles renovables y otras soluciones de bajas emisiones. El reglamento FuelEU Maritime, aplicable desde 2025, establece objetivos para reducir la intensidad de gases de efecto invernadero de la energía utilizada por los buques. Este marco regulatorio impulsa la innovación y favorece el desarrollo de alternativas como el biometano licuado, siempre que cumplan los criterios de sostenibilidad establecidos. Para el sector de los gases renovables, representa una oportunidad de crecimiento y una vía para contribuir a los objetivos climáticos europeos.


10. De la economía circular a las rutas comerciales internacionales


El biometano licuado conecta dos actividades esenciales: la gestión responsable de los residuos orgánicos y el suministro de energía al transporte. La valorización de materiales adecuados permite producir un combustible renovable que puede utilizarse en sectores con una elevada demanda energética, como el transporte marítimo. Esta relación demuestra que la economía circular va más allá de la recuperación de materiales, ya que también permite aprovechar su valor energético y convertirlos en recursos útiles para la sociedad. Con una producción sostenible y una cadena de suministro eficiente, el biometano contribuye a diversificar las fuentes de energía y a impulsar nuevas oportunidades industriales.


Conclusión


El biometano licuado ya ofrece una vía real para avanzar hacia un transporte marítimo más sostenible. Su utilización en buques compatibles permite incorporar combustible renovable a una actividad esencial para el comercio mundial, aprovechando tecnologías existentes y conectando la valorización de residuos orgánicos con las necesidades energéticas de la industria.

Su potencial para reducir las emisiones, diversificar el suministro energético y favorecer la economía circular convierte al biometano en una alternativa de gran interés para el futuro del transporte marítimo. El desarrollo de nuevas cadenas de producción y abastecimiento permitirá ampliar sus aplicaciones y reforzar su contribución a una economía más eficiente, innovadora y sostenible.


Bibliografía


  • European Biogas Association. Fuelling Clean Mobility with Bio-LNG. 2022.
  • European Biogas Association. EBA Statistical Report 2025. 2025.
  • Comisión Europea. FuelEU Maritime. 2023.
  • Unión Europea. Reglamento (UE) 2023/1805 relativo al uso de combustibles renovables y combustibles hipocarbónicos en el transporte marítimo. 2023.