La población es cada día más consciente de que el cambio climático es una realidad. Paulatinamente ha ido calando un mensaje de compromiso con la reducción de emisiones de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) generados en la actividad diaria.
La agenda política internacional prioriza la lucha contra el cambio climático y lo considera parte fundamental de sus objetivos desde la puesta en marcha del Acuerdo de París en 2015.
En este ámbito, los gases renovables, en particular el biogás y el biometano, tienen un papel significativo que jugar en la consecución de los objetivos de descarbonización establecidos a nivel de la Unión Europea.
Las metas fijadas incluyen tanto la mejora de la calidad del aire como la ampliación de la integración de energías renovables en el consumo de energía final y la disminución de las emisiones de CO2.
El despliegue de las Plantas de Biogás contribuye a lograr los retos marcados, así como los objetivos planteados en políticas transversales de nuestro Gobierno, tales como el desarrollo de la Economía Circular, el Reto Demográfico y la Transición Energética Justa e Inclusiva, presentando sinergias muy relevantes entre todas ellas.
Todos estos desafíos se han plasmado, pautado y reglado en la denominada como “Hoja de Ruta del Biogás en España”, aprobada en marzo de 2022.
Se trata de un instrumento para articular el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030 y la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética e incluye una amplia serie de medidas para impulsar el desarrollo del biogás.
Objetivos de la Hoja de Ruta del biogás
Con el objetivo de dinamizar el mercado, la Hoja de Ruta del Biogás contempla 45 medias concretas en cinco ejes de actuación:
1- Instrumentos regulatorios, con la creación de un sistema de garantías de origen, similar al de la electricidad renovable para que los consumidores puedan distinguir el biogás del gas fósil convencional.
2- Instrumentos sectoriales. Entre estos destaca la posibilidad de establecer objetivos anuales de penetración en la venta o consumo de biogás, con cuotas de obligado cumplimiento. Además, se propone fomentar su producción en zonas con abundante materia prima (explotaciones ganaderas, industria agroalimentaria o plantas de tratamiento de residuos), junto con medidas para promover el consumo in situ, bien en flotas de vehículos, en usos térmicos, en la producción de hidrógeno y en la sustitución en general del gas de origen fósil, siempre que sea económicamente viable.
3- Instrumentos económicos. Se destinarán líneas de ayuda existentes para financiar la innovación y el desarrollo tecnológico del biogás y aprovechar el impulso proporcionado por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), que incluye ayudas al biogás.
4- Instrumentos transversales. Buscan priorizar los proyectos de biogás en zonas de transición justa, introducirlo en pliegos de contratos públicos, divulgar sus ventajas, crear comunidades energéticas y grupos de trabajo para facilitar su implantación.
5- Impulso de la I+D+i. Mediante el fomento a la investigación para reducir las emisiones de gases contaminantes, el impulso a proyectos de demostración de la utilización de biogás en la industria o la promoción de la innovación en tecnologías menos maduras.
Una prioridad estratégica
El despliegue del biogás es una de las medidas recogidas en el PNIEC. Además, se incluye en el PRTR, dotado con los fondos europeos Next Generation, y forma parte del Proyecto Estratégico para la Recuperación y la Transformación Económica de Energías Renovables, Hidrógeno Renovable y Almacenamiento (PERTE ERHA).
En concreto dentro de la componente 7 del PRTR para el “Despliegue de integración de energías renovables” se han lanzado las primeras ayudas a proyectos singulares de instalaciones de biogás que contribuyan a descarbonizar distintos sectores de la economía. Estas instalaciones pueden ser de digestión anaerobia (para la producción de calor, generación de energía eléctrica, cogeneración o producción de biometano) o bien instalaciones para tratamiento del digerido.
Los gases de origen renovable forman parte de la solución para alcanzar la neutralidad climática en 2050 y contribuyen a conseguir los objetivos de reducción de emisiones y penetración de energías renovables propuestos para España en el año 2030. De igual manera, el despliegue del biogás presenta numerosos beneficios medioambientales y permite crear sinergias con las industrias locales mediante su uso en localizaciones cercanas a su producción.
Aplicaciones de este gas renovable y demás productos obtenidos en las Plantas de Biogás
El biogás obtenido puede tener diversos usos, entre ellos se encuentra el uso térmico y/o eléctrico para autoconsumo de la propia instalación en turbinas, calderas u otros sistemas de combustión, o en instalaciones situadas próximas a la planta.
Otra posible aplicación es su utilización como recurso para la obtención de otros vectores energéticos, como el hidrógeno renovable.
También puede ser sometido a un proceso posterior de depuración en la propia planta mediante la técnica “upgrading”, que incluye la eliminación del CO2 así como de otros gases para lograr una concentración y purificación del metano del biogás obteniendo biometano, muy similar en composición, características, posibilidad de usos y potencial energética al gas natural.
Este biometano se transporta y almacena empleando los mismos sistemas que el gas natural, ya sea mediante la red de gaseoductos o como gas licuado, o empleándolo directamente como biocombustible de vehículos. Por lo tanto, puede desplazar gradualmente al gas natural de origen fósil en sus usos habituales, pues es plenamente intercambiable, especialmente en aquellas aplicaciones de alto consumo de energía o difícilmente electrificables, como el transporte pesado o la industria intensiva en uso de energía térmica.
Asimismo, la reducción de la importación de gas natural, combinada con el uso de otros gases renovables como el hidrógeno, permitirá reducir la dependencia energética de nuestro país, mejorando la seguridad de suministro energético gracias a las Plantas de Biogás.
Por otro lado, el digestato o digerido, subproducto obtenido tras la digestión anaerobia de la materia orgánica durante el proceso de obtención en las Plantas de Biogás, también presenta diferentes aplicaciones en función de su origen, su tratamiento y la valoración posterior, siendo necesaria una adecuada gestión del mismo. Para su posible aplicación debe cumplir con los estándares de calidad y protección ambiental indicados en las distintas regulaciones y normativas.
Por ejemplo, atendiendo a su calidad se puede emplear como biofertilizante o enmienda orgánica, teniendo un efecto beneficioso en la fertilidad del suelo y contribuyendo a reducir la dependencia de fertilizantes químicos, o en proyectos de restauración de suelos degradados. También puede ser sometido a un proceso de compostaje para producir compost o material bioestabilizado.
Contribuyendo a la economía circular
Se denomina economía circular a aquel modelo económico que tiene como objetivo producir bienes y servicios de forma sostenible, limitando el consumo y desperdicio de recursos (materias primas, agua, energía), reduciendo la producción de residuos a la vez que se reutilizan los residuos generados para generar otros productos o servicios de valor añadido. Rompe con el modelo económico lineal (extraer, fabricar, consumir, tirar), sustituyéndolo por un modelo económico “circular” (producir, consumir, gestionar, valorizar).
Debido a la producción cada vez mayor de desechos orgánicos, el biogás y el biometano son la respuesta al gran desafío de la gestión de desechos orgánicos, contribuir a la producción sostenible de energía, al desarrollo de una agricultura sostenible y reducir la dependencia energética.
A su vez, las tecnologías de biogás y biometano pueden crear un gran vínculo con el sector agrícola, convirtiendo sus residuos en un recurso, contribuyendo al empleo local y al desarrollo rural, poniendo en manifiesto el concepto de economía circular.
¿Las Plantas de Biogás contaminan y dañan el medio ambiente?
En términos globales, el impacto ambiental de este tipo de instalaciones resulta muy positivo.
Existen dos procedimientos ambientales a los que pueden estar sometidas las Plantas de Biogás: el procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental y el procedimiento de Autorización Ambiental Integrada, con el fin de garantizar que el proyecto sea perfectamente viable y seguro para la salud del ser humano y el medio ambiente.
Las características propias de cada proyecto de Plantas de Biogás determinarán si deberán someterse al procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental, cuando la instalación esté englobada en el Anexo I o II, del Real Decreto 445/2023, de 13 de junio, por el que se modifican los anexos I, II y III de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de evaluación ambiental, debiendo someterse al procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) Ordinaria o Simplificada, respectivamente, siendo lo más habitual que la evaluación se lleve a cabo por el procedimiento Simplificado al estar la mayoría, por sus características, incluidas en el Grupo 9.b) Anexo II de este RD 445/2023:
“Instalaciones de eliminación o valorización de residuos no incluidas en el anexo I, excepto la eliminación o valorización de residuos propios no peligrosos en el lugar de producción.”
Cuando las Plantas de Biogás, atendiendo a su capacidad, pertenezcan a las actividades englobadas en el epígrafe 5.4 del Anejo I del Real Decreto Legislativo 1/2016, de 16 de diciembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Prevención y Control Integrados de la Contaminación, entonces deberán estar sometidas al procedimiento de Autorización Ambiental Integrada según se indica en el título I, artículo 2 de dicho Real Decreto. Epígrafe 5.4: Valorización, o una mezcla de valorización y eliminación, de residuos no peligrosos con una capacidad superior a 75 toneladas por día que incluyan una o más de las siguientes actividades, excluyendo las incluidas en el Real Decreto-ley 11/1995, de 28 de diciembre por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas:
a) Tratamiento biológico;
b) Tratamiento previo a la incineración o coincineración;
c) Tratamiento de escorias y cenizas;
d) Tratamiento en trituradoras de residuos metálicos, incluyendo residuos eléctricos y electrónicos, y vehículos al final de su vida útil y sus componentes.
Cuando la única actividad de tratamiento de residuos que se lleve a cabo en la instalación sea la digestión anaeróbica, los umbrales de capacidad para esta actividad será de 100 toneladas al día.
Por lo tanto, cuando la Planta de Biogás disponga de estas capacidades, el proyecto deberá ser sometido al procedimiento de Autorización Ambiental Integrada.
Lo más habitual es que las Plantas de Biogás de una capacidad considerable deban someterse a ambos procedimientos ambientales para conseguir su autorización, garantizando con ello que no generarán ningún impacto significativo en el medio ambiente puesto que para poder ser ejecutadas y desarrollar su actividad deberán cumplir con una serie de condicionantes establecidos en la resolución del Informe de Impacto Ambiental o de la Declaración de Impacto Ambiental de la EIA Simplificada u Ordinaria, así como cumplir con todas las medidas destinadas a prevenir la contaminación establecidas en la Autorización Ambiental Integrada, particularmente mediante la aplicación de las Mejores Técnicas Disponibles, en las que se dispondrán los Valores Límite de Emisión para la instalación, entre otros condicionantes.
Por lo tanto y gracias a esta obligación legal de obtener dichas “autorizaciones de carácter ambiental”, imprescindibles en la aprobación de estos proyectos de Plantas de Biogás, se puede concluir que garantizan la preservación de los valores medioambientales de nuestro entorno natural, y la seguridad y bienestar económico y social de todos.
