Biogás, provecho y rentabilidad en áreas rurales


La España rural comprende, cada vez más, una parte del territorio nacional que se caracteriza por una dinámica socioeconómica y demográfica regresiva, con insuficientes infraestructuras, especialmente socioasistenciales y culturales, que obligan a jóvenes y ancianos a abandonar sus lugares de origen. Sin embargo, la transición energética, con la instalación de plantas de energía renovables y los avances tecnológicos han reavivado la esperanza de revitalización y resurgimiento de estos parajes.
No es novedoso el hecho de que nos enfrentamos a crecientes desafíos ambientales y que el rápido agotamiento de las fuentes de energía convencionales exige la exploración de alternativas sostenibles. El biogás, como opción energética limpia y renovable, se perfila como un sustituto prometedor. Pero los beneficios de este gas en la España rural van mucho más allá.


Oportunidad para la transición energética
El biogás obtenido por la degradación anaerobia de residuos orgánicos mediante bacterias, supone un recurso energético interesante, además de renovable, por sus múltiples posibilidades de autogeneración y potencial en zonas rurales. Así mismo, otorga un valor económico añadido y promueve el ahorro energético al unirse la generación al consumo.
El biogás no es nada más que metano, junto con otros elementos como el dióxido de carbono (en función del residuo), que tiene un poder calorífico superior al 50% del que posee el gas natural. Su obtención es su gran virtud; permite reutilizar residuos ganaderos, agroindustriales, lodos de depuradora y residuos domésticos para obtener energía, evitando su desecho, de manera local y asequible.

Impacto transformador
El biogás ofrece un potencial revitalizador para las zonas rurales, especialmente en poblaciones agrícolas y ganaderas, como Lorca, un municipio que aglutina agricultura, ganadería e industria y también servicios que pueden beneficiarse de esta energía alternativa.
El biogás se consolida como una alternativa a la promoción de las zonas rurales por varias razones: Desarrollo económico: Las plantas de biogás generan empleo local y atraen inversiones a zonas rurales, dinamizando la economía y frenando la despoblación.

Gestión sostenible de residuos: Los residuos agrícolas y ganaderos, (especialmente los purines) que representan un problema ambiental, se convierten en una fuente de energía limpia y valiosa.

Diversificación de ingresos: Los agricultores y ganaderos pueden obtener ingresos adicionales a través de la venta de biomasa para la producción de biogás, mejorando su rentabilidad y resiliencia.

Autosuficiencia energética: Las comunidades rurales pueden producir su propia energía a partir de recursos locales, reduciendo su dependencia de fuentes externas y fortaleciendo su autonomía.

Impacto social
La implementación de las tecnologías del biogás en comunidades rurales puede tener un profundo impacto social. Estas tecnologías, además de proporcionar una fuente de energía limpia, también promueven el desarrollo social de varias maneras:
Empoderamiento comunitario: La creación de plantas de biogás a menudo involucra a los residentes locales, lo que fomenta la participación comunitaria. Esta participación, además, es un factor importante para garantizar el éxito de los proyectos. Al ser parte integral del trazado, los miembros de la comunidad desarrollan un sentido de pertenencia y responsabilidad, garantizando la sostenibilidad a largo plazo.
Mejora de la calidad de vida: Al proveer de una fuente de energía confiable y renovable, el biogás ayuda a mejorar la calidad de vida en las comunidades rurales. El acceso a energía limpia puede reducir la dependencia de combustibles fósiles tradicionales, que son más caros y contaminantes. Además, al generar energía a nivel local, se mejora la seguridad energética de la comunidad.
Educación y capacitación: La implementación de estas tecnologías requiere de la capacitación de los residentes locales, promoviendo el desarrollo de habilidades técnicas y educativas. Esto permite mejorar la empleabilidad de los individuos y preparar a la comunidad para afrontar retos futuros.
Mejoras en la salud pública: La reducción del uso de combustibles fósiles y el manejo adecuado de residuos orgánicos reducen la contaminación del aire y del suelo, lo que a su vez disminuye los riesgos para la salud asociados con la exposición a contaminantes.
El biogás, al facilitar estos beneficios sociales, también ayuda a mitigar algunos de los problemas estructurales que enfrentan las comunidades rurales, como la despoblación y el envejecimiento de la población, al hacer que estas áreas resulten más atractivas para vivir y trabajar.


Impacto económico
Además de los beneficios sociales, el biogás presenta un impacto económico significativo para las comunidades rurales. Este impacto se manifiesta de diversas maneras:
Generación de empleo: La construcción y operativa de las plantas de biogás crean nuevas oportunidades de empleo en las áreas rurales. Desde puestos de trabajos en las fases de construcción, operativa y mantenimiento de las instalaciones, hasta empleos en el transporte y gestión de los residuos. Por lo tanto, los proyectos de biogás van a impulsar la creación de empleo local.
Desarrollo económico local: Al ser una fuente de energía local, el biogás pueden reducir la dependencia energética, reteniendo más capital dentro de la comunidad. Esto no sólo fortalece la economía local, sino que también puede conducir a una disminución de los costes energéticos a largo plazo.
Aprovechamiento de los residuos agrícolas: La producción de biogás ofrece una solución efectiva para el manejo de residuos agrícolas, transformándolos en bioenergía y otros subproductos, como biofertilizantes y compost orgánico. Esto genera ingresos adicionales para los agricultores y ganaderos, mejorando la estabilidad financiera de las explotaciones agrarias, y promoviendo un modelo de economía circular que favorece la resiliencia y sostenibilidad de las comunidades rurales.
Incentivos y subsidios: En muchas regiones, los gobiernos ofrecen incentivos financieros y subsidios para la producción de energía renovable. Estos incentivos pueden hacer que los proyectos de biogás sean más atractivos económicamente para las comunidades rurales, facilitando su implementación y éxito a largo plazo.


¿Por qué el biogás es una apuesta sostenible para las empresas?
España, en general, y zonas como la Comunidad de Murcia concretamente cuentan con un enorme potencial para la producción de biogás gracias a su rica actividad agrícola y ganadera. El gobierno ha establecido objetivos ambiciosos para el desarrollo de este sector, lo que se traduce en un marco regulatorio favorable y en incentivos económicos para la inversión.
Así lo plasma La “Hoja de Ruta del Biogás” que sirve como instrumento para articular lo establecido en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC 2021-2030) y en la Ley 7/2021, de 20 de mayo, de Cambio Climático y Transición Energética.
Según aparece en la página oficial del Ministerio para la Transición ecológica y el reto demográfico (Miteco), La Hoja de Ruta de Biogás “tiene el objeto de identificar los retos y oportunidades para el pleno desarrollo del biogás en España, aportando una serie de líneas de acción destinadas a impulsar la inversión, para lo que plantea un objetivo mínimo de producción de biogás de 10,41 TWh anuales en 2030”.
Además existen cuatro razones por las que podemos decir que el biogás es una apuesta sostenible y cuidadosa con el entorno.

  1. Reducción de la huella de carbono: Sustituir los combustibles fósiles por biogás permite a las empresas disminuir drásticamente sus emisiones de gases de efecto invernadero. Esta acción no solo contribuye a la lucha contra el cambio climático, sino que mejora la imagen de marca y atrae a consumidores cada vez más concienciados con el medio ambiente.
  2. Ahorro económico: El biogás puede producirse a partir de residuos orgánicos, lo que reduce los costes de adquisición de energía. Además, su uso puede generar ingresos adicionales a través de la venta de certificados de energías renovables o subproductos del proceso de producción.
  3. Diversificación energética: Al depender menos de los combustibles fósiles, las empresas que apuestan por el biogás se protegen de la volatilidad de los precios y garantizan un suministro energético estable.
  4. Innovación y liderazgo: Adoptar el biogás demuestra una visión de futuro y un compromiso con la sostenibilidad, lo que puede atraer inversiones y talento a la empresa y mejorar de esa forma la reputación de la marca.

La planta de Gesalor, un ejemplo de sostenibilidad
Un ejemplo destacado de cómo el biogás puede transformar una comunidad rural lo tenemos en la planta que la cooperativa ganadera Gesalor construye en el paraje lorquino de Barranco Hondo, cercano a la pedanía de Torrealvilla.
Se trata de un revolucionario modelo de planta hermética. La instalación destaca por su diseño cerrado e impermeable, una solución que evita la emisión de olores y gases de efecto invernadero, diferenciándose de las tradicionales plantas abiertas.
Este enfoque ya funciona con éxito en Dinamarca, Italia, Suiza, Alemania, Francia y Canadá, entre otros países. La planta podrá tratar 2 millones de metros cúbicos (hm3) de purín al año, de lo que se pueden obtener 20 millones de hm3 de gas, otros 65.000 m3 de fertilizantes y 1,5 millones de metros cúbicos de agua, es decir, 1,5 hectómetros cúbicos.
La instalación, que requerirá una inversión de 53 millones de euros forma parte de un movimiento más amplio hacia fuentes de energía renovables, ofreciendo soluciones sostenibles para la gestión de residuos ganaderos y contribuyendo al desarrollo local.
Este proyecto se centra en la implementación de sistemas avanzados para la gestión energética, y permitirá a Gesalor optimizar la producción y reducir costes mediante:
Optimización del Consumo: La tecnología, suministrada por la prestigiosa firma holandesa Host Energy Systems, posibilitará un seguimiento más preciso del consumo energético, permitiendo realizar ajustes en tiempo real.
Reducción de Costes: La implementación de soluciones inteligentes puede llevar a una disminución notable en los gastos operativos.
Sostenibilidad: Al reducir el consumo energético y optimizar los recursos, la planta minimizará su impacto ambiental.
Incremento de la Eficiencia: Con un sistema más eficiente, se espera un aumento en la producción y rendimiento de la planta.
El diseño de Gesalor en Lorca sirve de modelo para otras comunidades rurales interesadas en implementar proyectos de biogás. El desarrollo de este tipo de iniciativas debe tener en cuenta la importancia de contar con un marco regulatorio favorable, el valor de la colaboración entre el sector público y privado, y la necesidad de hacer partícipe a la comunidad sobre los beneficios y retos de estas tecnologías.
Se trata de integrar este tipo de proyectos en las colectividades rurales, promoviendo la economía circular y la actividad local, de forma que la producción de gases renovables constituya una herramienta más para su desarrollo económico y social sostenible.