Cuando el sol no brilla y el viento no sopla: el papel del biometano en el sistema energético del futuro

Introducción


La transición energética está transformando profundamente la manera en la que producimos, gestionamos y utilizamos la energía. La expansión de la energía solar y eólica está permitiendo incorporar una cantidad cada vez mayor de fuentes renovables al sistema energético, al tiempo que se reduce progresivamente la dependencia de los combustibles fósiles. España ocupa una posición especialmente favorable dentro de este proceso gracias a sus recursos solares y eólicos, aunque también dispone de otras oportunidades que pueden resultar determinantes para construir un modelo energético más completo, flexible y diversificado.

Cuando se habla del futuro de la energía, es habitual poner el foco en los grandes parques solares y eólicos, y existe una razón evidente para hacerlo. Ambas tecnologías tienen un enorme potencial y están llamadas a desempeñar un papel protagonista durante las próximas décadas. El sistema energético, sin embargo, debe responder a una realidad que forma parte de la propia naturaleza de estas fuentes renovables: el sol no brilla durante todo el día y el viento no sopla siempre con la misma intensidad.

La producción fotovoltaica varía a lo largo de las horas y desaparece durante la noche, mientras que la generación eólica depende de las condiciones meteorológicas. Esta característica no supone una debilidad de estas tecnologías, sino una particularidad que debe tenerse en cuenta cuando su presencia dentro del sistema aumenta de manera significativa. Cuanto mayor sea la cantidad de energía procedente del sol y del viento, mayor será también la necesidad de contar con mecanismos capaces de gestionar sus variaciones y garantizar que la energía siga estando disponible cuando realmente se necesita.

Es precisamente en este contexto donde el biometano adquiere un interés especial. Se trata de un gas renovable que se obtiene a partir del biogás mediante un proceso de depuración que permite alcanzar una elevada concentración de metano y adaptar sus características a los usos previstos. Su principal particularidad desde el punto de vista energético consiste en que puede almacenarse y utilizarse posteriormente, de modo que el momento en el que se produce no tiene por qué coincidir con el momento en el que existe demanda.

Esta capacidad convierte al biometano en una pieza que puede complementar a otras fuentes renovables y contribuir a construir un sistema energético más flexible. No se trata de sustituir la energía solar ni la eólica, sino de conseguir que diferentes tecnologías puedan trabajar conjuntamente, aprovechando las características de cada una para que el conjunto funcione de una manera más eficiente y segura.


1. La transición energética necesita algo más que producir energía renovable


La transformación del sistema energético no consiste únicamente en cambiar unas fuentes de generación por otras. El desafío consiste también en conseguir que la energía producida pueda gestionarse adecuadamente, que existan recursos suficientes para responder a las variaciones de la demanda y que el sistema disponga de soluciones capaces de compensar los momentos en los que determinadas fuentes renovables reducen su producción.

La energía solar constituye un ejemplo muy claro. Durante las horas centrales del día, especialmente cuando las condiciones meteorológicas son favorables, una instalación fotovoltaica puede generar una cantidad considerable de electricidad renovable. A medida que avanza la tarde, la radiación disminuye y la producción comienza a descender hasta desaparecer cuando llega la noche. La necesidad de energía, sin embargo, continúa durante todas esas horas.

La energía eólica presenta una situación diferente, aunque comparte la característica de depender de un recurso natural variable. La producción puede ser elevada cuando las condiciones de viento son favorables y disminuir cuando la intensidad del viento cambia. Existen incluso momentos en los que pueden coincidir una menor producción solar y una menor producción eólica, haciendo especialmente importante la disponibilidad de otras herramientas energéticas.

El futuro, por tanto, no dependerá exclusivamente de cuánta energía renovable seamos capaces de producir, sino también de nuestra capacidad para gestionarla. Será necesario disponer de almacenamiento, redes cada vez más inteligentes, sistemas de gestión de la demanda y fuentes capaces de proporcionar energía de forma flexible.

El biometano puede contribuir precisamente en este último ámbito.


2. Una de las grandes ventajas del biometano es que la energía puede esperar


La característica que hace especialmente interesante al biometano dentro de un sistema energético dominado progresivamente por las renovables es su capacidad para separar el momento de producción del momento de utilización.

El proceso comienza con materia orgánica procedente de diferentes actividades, entre ellas la agricultura, la ganadería, la industria agroalimentaria y determinadas corrientes de residuos orgánicos. Cuando estas materias reúnen las condiciones adecuadas, pueden someterse a un proceso de digestión anaerobia en el que se genera biogás. Posteriormente, el biogás puede ser depurado mediante diferentes tecnologías para obtener biometano.

Una vez obtenido, el gas renovable puede almacenarse, transportarse y utilizarse posteriormente, siempre dentro de las condiciones técnicas y regulatorias correspondientes. Esta posibilidad establece una diferencia fundamental respecto a una fuente cuya producción depende directamente de que exista radiación solar o viento en el momento concreto en el que se necesita energía.

La energía contenida en el biometano puede conservarse hasta que exista una necesidad energética que justifique su utilización. Esta característica resulta especialmente interesante cuando se analiza un sistema en el que la producción solar y eólica aumenta progresivamente, ya que permite incorporar una fuente renovable cuya disponibilidad no depende directamente de las condiciones meteorológicas del instante de consumo.

La Comisión Europea considera precisamente que la posibilidad de almacenar, transportar y utilizar el biometano de acuerdo con las necesidades del sistema constituye una de sus características más relevantes dentro de la transición energética.

El valor del biometano no está únicamente en producir energía renovable, sino también en ofrecer una forma de gestionar esa energía.


3. Cuando desaparece el sol, la necesidad de energía permanece


Una jornada cualquiera permite comprender fácilmente por qué la combinación de diferentes fuentes puede ser tan importante. Durante las horas de mayor radiación, las instalaciones solares pueden aportar una cantidad considerable de electricidad al sistema. Cuando llega la tarde, la producción comienza a reducirse y, una vez que cae la noche, deja de existir generación fotovoltaica.

La demanda energética continúa durante todo ese periodo, ya que los hogares, las empresas, los servicios públicos y las actividades industriales siguen necesitando energía independientemente de que haya terminado la producción solar.

El sistema dispone de diferentes herramientas para afrontar esta situación. Las baterías pueden almacenar electricidad y devolverla posteriormente, la gestión de la demanda puede ayudar a desplazar determinados consumos hacia momentos de mayor disponibilidad y otras tecnologías renovables pueden contribuir a cubrir las necesidades existentes.

El biometano aporta una posibilidad adicional porque permite disponer de energía renovable almacenada en forma de gas.

Si el biometano ha sido producido previamente, puede mantenerse disponible hasta que llegue el momento adecuado para utilizarlo. De esta manera, la producción de energía renovable no queda necesariamente ligada al instante exacto en el que existe radiación solar.

Esta capacidad de almacenamiento temporal puede adquirir una importancia creciente a medida que aumenta la participación de las energías renovables variables.


4. El viento tampoco tiene que soplar permanentemente para que el sistema sea renovable


La energía eólica presenta una situación similar desde una perspectiva diferente. Existen periodos de elevada producción y otros en los que las condiciones de viento son menos favorables. La generación puede variar incluso considerablemente entre diferentes momentos del día o entre distintas jornadas.

Esta variabilidad forma parte de las características naturales de la energía eólica y no impide que sea una de las grandes tecnologías renovables del futuro. Lo que exige es que el sistema energético tenga capacidad suficiente para adaptarse a los cambios de producción.

La Agencia Internacional de la Energía ha estudiado el papel que puede desempeñar el biogás en la integración de la generación renovable variable y ha señalado la capacidad de determinadas instalaciones para aportar flexibilidad al sistema.

El biometano puede contribuir a esta combinación mediante una característica que resulta especialmente valiosa: su energía puede mantenerse disponible después de haber sido producida. Esto permite que el sistema no tenga que depender exclusivamente de la coincidencia entre producción renovable y demanda.

La cuestión fundamental no consiste en conseguir que todas las fuentes produzcan al mismo tiempo, sino en disponer de suficientes recursos para que la energía pueda seguir estando disponible cuando las condiciones de una determinada fuente cambien.


5. El biometano permite convertir recursos del territorio en energía renovable


El interés del biometano no se encuentra únicamente en su función dentro del sistema energético. También resulta especialmente relevante la materia prima a partir de la cual puede producirse.

La actividad agrícola, ganadera y agroindustrial genera cantidades importantes de materia orgánica que, cuando reúne las condiciones necesarias, puede ser aprovechada para producir biogás. Este proceso permite transformar determinados recursos del territorio en una fuente de energía renovable y establecer una conexión directa entre actividades productivas y transición energética.

La materia orgánica entra así en una nueva cadena de aprovechamiento. Mediante la digestión anaerobia se obtiene biogás y, después de su depuración, puede obtenerse biometano. El resultado es una energía renovable que puede incorporarse al sistema energético y contribuir a sustituir parte del consumo de gas de origen fósil.

Esta capacidad de aprovechar recursos existentes encaja directamente con los principios de la economía circular.

La Hoja de Ruta del Biogás aprobada por el Gobierno de España reconoce el potencial de los sectores agropecuario, agrícola, agroindustrial y de gestión de residuos para el desarrollo de esta tecnología y relaciona su crecimiento con el aprovechamiento de recursos, la innovación, la actividad empresarial y el desarrollo rural.

El biometano puede convertirse así en un punto de encuentro entre sectores que tradicionalmente se han considerado independientes y que, dentro de la economía circular, pueden formar parte de una misma cadena de valor.


6. Una oportunidad para el medio rural


El desarrollo de los gases renovables puede tener una dimensión especialmente interesante para los territorios rurales, ya que buena parte de los recursos que pueden utilizarse para producir biogás se encuentran vinculados precisamente a las actividades que se desarrollan en ellos.

La producción de biometano puede generar nuevas necesidades relacionadas con la ingeniería, el mantenimiento, la automatización, el control de procesos, la logística y la gestión de materias primas. Esto significa que alrededor de la producción energética pueden desarrollarse nuevas actividades económicas y profesionales.

La transición energética puede convertirse así en una oportunidad para diversificar la actividad económica del medio rural y favorecer la aparición de nuevos empleos relacionados con tecnologías avanzadas.

La Hoja de Ruta del Biogás española contempla precisamente el desarrollo de una cadena de valor vinculada a esta actividad y señala su potencial para contribuir al desarrollo económico de las zonas rurales.

La importancia de esta perspectiva es considerable porque permite entender que la producción de energía renovable no tiene por qué concentrarse exclusivamente en grandes centros industriales. También puede desarrollarse a partir de recursos generados en el propio territorio y convertirse en una actividad complementaria que aporte valor a las economías locales.


7. Una fuente renovable que puede contribuir a una mayor autonomía energética


La producción de energía dentro del propio territorio adquiere una importancia especial en un contexto internacional en el que la seguridad energética y la diversificación del suministro ocupan un lugar cada vez más destacado.

El biometano puede contribuir a reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados porque permite producir gas renovable utilizando recursos disponibles localmente. Esta característica introduce una dimensión estratégica que complementa sus ventajas ambientales y económicas.

La Unión Europea ha establecido como objetivo alcanzar una producción anual de 35.000 millones de metros cúbicos de biometano en 2030, dentro de una estrategia destinada a impulsar los gases renovables y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

España puede desempeñar un papel relevante en este proceso gracias a su actividad agrícola, ganadera y agroindustrial y a la disponibilidad de materia orgánica susceptible de aprovechamiento.

Producir una parte de la energía a partir de recursos propios significa aumentar la diversificación del sistema y reducir la exposición a determinados factores externos. El biometano puede contribuir de esta manera a construir un modelo energético más autónomo y resiliente.


8. El crecimiento de la energía solar y eólica puede aumentar el valor del biometano


Cuanto mayor sea la cantidad de energía solar y eólica incorporada al sistema, más importante será disponer de mecanismos capaces de gestionar las variaciones propias de estas fuentes.

Esto no significa que el crecimiento de la energía solar y eólica genere un problema. Significa que su éxito hace necesario desarrollar paralelamente nuevas herramientas de flexibilidad.

El almacenamiento eléctrico será una de ellas. La gestión inteligente de la demanda será otra. La mejora de las redes y de las interconexiones también tendrá una importancia fundamental.

El biometano puede aportar una solución complementaria basada en una fuente renovable que puede almacenarse y utilizarse posteriormente.

La Agencia Internacional de la Energía considera que el biogás y el biometano pueden contribuir a facilitar la integración de mayores cantidades de generación renovable variable, especialmente gracias a su capacidad para aportar flexibilidad.

Esta complementariedad permite imaginar un sistema energético en el que las diferentes tecnologías se refuercen mutuamente. La energía solar puede proporcionar una enorme cantidad de electricidad durante las horas de radiación, la energía eólica puede aportar generación en momentos diferentes y el biometano puede ofrecer una reserva renovable en forma de gas.

El resultado es un sistema más diverso y con mayor capacidad para adaptarse.


9. El futuro energético será una combinación de tecnologías


La transición energética no tendrá un único protagonista. Tendrá muchos.

La energía solar continuará siendo esencial, la energía eólica seguirá creciendo y otras tecnologías renovables desempeñarán funciones específicas de acuerdo con los recursos disponibles. El almacenamiento eléctrico permitirá desplazar parte de la generación hacia otros momentos y las redes evolucionarán para gestionar un sistema cada vez más complejo.

El biometano tendrá su propio espacio dentro de esta combinación.

Su función no consiste en hacer lo mismo que una instalación fotovoltaica o un parque eólico, sino en aportar una característica diferente. Puede proporcionar energía renovable en forma de gas, almacenar esa energía y facilitar su utilización posterior.

Esta diversidad constituye una ventaja porque un sistema energético que dispone de diferentes tecnologías puede responder mejor ante circunstancias cambiantes.

La energía solar será especialmente valiosa cuando exista radiación, la eólica cuando existan condiciones de viento favorables y el biometano cuando sea necesario disponer de una fuente renovable gestionable y almacenable.

La transición energética será más sólida cuanto mejor consiga combinar estas capacidades.


10. El biometano amplía la idea de lo que puede ser una energía renovable


La palabra renovable suele asociarse inmediatamente con la electricidad producida por paneles solares o aerogeneradores. El biometano permite ampliar esa visión porque demuestra que una fuente renovable también puede presentarse en forma de molécula energética.

Esta diferencia resulta importante porque no todas las necesidades energéticas pueden resolverse mediante electricidad de la misma manera.

Existen actividades industriales, sistemas de calefacción y determinados usos del transporte en los que los gases renovables pueden desempeñar una función relevante, siempre que las condiciones técnicas, económicas y regulatorias hagan adecuada su utilización.

La Agencia Internacional de la Energía considera que los gases renovables pueden contribuir a la descarbonización de determinados sectores en los que la electrificación completa puede resultar más compleja.

El biometano aporta así una nueva dimensión a la transición energética.

No se trata únicamente de producir más electricidad renovable, sino de conseguir que una parte cada vez mayor de las necesidades energéticas pueda cubrirse mediante recursos renovables.


11. Economía circular y energía pueden formar parte del mismo proceso


Una de las grandes fortalezas del biometano es que permite unir dos objetivos que durante mucho tiempo se han tratado por separado: la gestión de los recursos orgánicos y la producción de energía.

La materia orgánica puede entrar en un proceso de valorización mediante digestión anaerobia y generar biogás. Posteriormente, ese biogás puede depurarse para obtener biometano, que puede utilizarse como gas renovable.

El proceso permite que un recurso generado por una actividad productiva adquiera una nueva utilidad y vuelva a incorporarse al circuito económico en forma de energía.

Esta lógica constituye una de las expresiones más claras de la economía circular, ya que busca aprovechar los recursos durante el mayor tiempo posible y obtener de ellos el máximo valor.

En este sentido, el biometano no representa únicamente una nueva forma de producir energía.

Representa también una nueva forma de mirar los recursos.

Lo que antes podía contemplarse únicamente desde la perspectiva de la gestión de una materia orgánica puede convertirse en parte de una cadena energética, económica y ambiental mucho más amplia.


12. El verdadero potencial aparece cuando las diferentes fuentes trabajan juntas


El valor del biometano se comprende mejor cuando se deja de analizar de manera aislada y se observa dentro del conjunto del sistema energético.

Una instalación fotovoltaica puede producir una gran cantidad de electricidad durante las horas de radiación, mientras que un parque eólico puede aportar generación durante periodos en los que las condiciones atmosféricas resultan favorables. El almacenamiento eléctrico puede ayudar a trasladar parte de la energía producida hacia momentos posteriores y la gestión de la demanda puede contribuir a adaptar determinados consumos a la disponibilidad energética.

Dentro de esta combinación, el biometano introduce una posibilidad diferente porque permite disponer de energía renovable almacenada en forma de gas y utilizarla posteriormente de acuerdo con las necesidades existentes.

Esta complementariedad puede adquirir todavía más importancia a medida que aumente la electrificación de la economía y crezca la demanda de electricidad. Cuanto mayor sea la cantidad de energía solar y eólica incorporada al sistema, mayor será la necesidad de contar con diferentes mecanismos capaces de mantener el equilibrio entre producción y consumo.

El biometano puede contribuir a ese equilibrio sin competir con las demás fuentes, ya que su función es diferente y complementaria.

El futuro energético no necesita elegir entre el sol, el viento y el biometano.

Necesita aprender a aprovechar los tres.


13. El biometano puede ayudar a construir un sistema energético más flexible y resiliente


El papel del biometano dentro del sistema energético del futuro adquiere todo su sentido cuando se relaciona con la necesidad de disponer de energía en circunstancias diferentes. La producción renovable no será siempre igual porque los recursos naturales que la hacen posible tampoco permanecen constantes, de modo que un sistema preparado para las próximas décadas tendrá que ser capaz de gestionar periodos de elevada generación y momentos en los que esa producción disminuya.

En este escenario, disponer de una fuente renovable cuya energía pueda almacenarse ofrece una ventaja significativa. El biometano permite conservar el valor energético de la materia orgánica después de su transformación y utilizar posteriormente el gas obtenido, lo que introduce una capacidad de gestión que complementa las fuentes cuya producción depende directamente de las condiciones meteorológicas.

Esta posibilidad puede contribuir a reforzar la resiliencia del sistema, entendida como su capacidad para continuar respondiendo ante situaciones cambiantes sin depender exclusivamente de una única tecnología o de una única fuente de generación.

La diversificación energética proporciona precisamente esa fortaleza. Un sistema que combina generación solar, eólica, almacenamiento eléctrico, gestión de la demanda, energía hidráulica y gases renovables dispone de un abanico de recursos mucho más amplio para responder ante las diferentes circunstancias que pueden producirse.

El biometano aporta a esta combinación una característica especialmente valiosa: la posibilidad de disponer de energía renovable almacenada y preparada para ser utilizada cuando las necesidades del sistema lo requieran.

Esta capacidad no disminuye la importancia de la energía solar ni de la eólica, sino que puede aumentar el valor que ambas tienen dentro de un sistema más equilibrado. Cuantas más herramientas existan para gestionar sus variaciones, mayor será la capacidad de seguir incorporando generación renovable sin depender de que todas las fuentes produzcan simultáneamente.

La fortaleza del futuro energético estará, por tanto, en la complementariedad. Cada tecnología podrá aportar aquello que mejor sabe hacer y el sistema podrá aprovechar esa diversidad para funcionar con mayor flexibilidad.


14. Una energía preparada para acompañar la transformación energética


El biometano tiene ante sí una oportunidad que va mucho más allá de convertirse en una alternativa renovable al gas de origen fósil. Su desarrollo puede formar parte de una transformación mucho más amplia en la que los recursos orgánicos del territorio, la actividad agrícola y ganadera, la industria, la innovación tecnológica y las nuevas necesidades energéticas comiencen a estar conectados dentro de una misma cadena de valor.

La Unión Europea está impulsando el desarrollo del biometano como una de las vías para aumentar la producción de gases renovables y reducir la dependencia de los combustibles fósiles. España, por su parte, ha reconocido mediante su Hoja de Ruta del Biogás el potencial de esta actividad y la importancia que puede alcanzar en ámbitos como la economía circular, la generación de empleo, la innovación y el desarrollo rural.

El contexto energético actual hace que estas posibilidades resulten todavía más interesantes. La expansión de la energía solar y eólica requiere un sistema capaz de gestionar una producción cada vez más variable, mientras que la electrificación de diferentes sectores incrementará previsiblemente la necesidad de disponer de energía limpia y de mecanismos de flexibilidad.

El biometano puede responder a una parte de estas necesidades gracias a su capacidad para aprovechar recursos orgánicos, transformarlos en energía renovable y conservar esa energía hasta el momento en que pueda resultar necesaria.

Su desarrollo puede favorecer además una utilización más eficiente de los recursos disponibles en el territorio y crear nuevas oportunidades alrededor de actividades relacionadas con la producción, el tratamiento, el transporte y el aprovechamiento de gases renovables.

Todo ello permite contemplar el biometano como una tecnología preparada para acompañar el crecimiento de las energías renovables y para formar parte de un sistema energético progresivamente más limpio, diversificado y eficiente.


15. Cuando el sol no brilla y el viento no sopla, el futuro energético sigue teniendo recursos


La imagen del sol y el viento resulta fundamental para entender la transición energética, pero el futuro no puede depender de que ambos recursos estén disponibles permanentemente. El verdadero avance consiste en construir un sistema capaz de aprovecharlos cuando están disponibles y de complementar su producción cuando las condiciones cambian.

El biometano puede desempeñar un papel relevante precisamente porque aporta una forma diferente de energía renovable. Puede producirse a partir de recursos orgánicos, almacenarse y utilizarse posteriormente, lo que permite introducir en el sistema una fuente cuya disponibilidad no depende directamente de que haya radiación solar o viento en el momento exacto del consumo.

Esta capacidad puede contribuir a que la energía renovable tenga una presencia más constante dentro del conjunto del sistema energético. La producción solar y eólica seguirá siendo fundamental y continuará creciendo, mientras que el almacenamiento, la gestión de la demanda y los gases renovables permitirán aprovechar mejor esa generación y cubrir las necesidades que aparezcan en otros momentos.

La transición energética no consiste en esperar a que las condiciones naturales sean siempre perfectas. Consiste en desarrollar la tecnología necesaria para aprovechar cada recurso cuando está disponible y conservar su valor para utilizarlo cuando sea necesario.

En ese planteamiento, el biometano ocupa una posición especialmente interesante porque transforma recursos orgánicos en energía renovable y permite que esa energía permanezca disponible más allá del momento en el que se produjo.

Cuando el sol brilla, la energía solar puede aportar todo su potencial.

Cuando el viento sopla, la energía eólica puede aprovecharlo.

Cuando las condiciones cambian, otras tecnologías pueden asumir su parte de la respuesta.

El biometano puede formar parte de esa red de complementariedad y contribuir a que el sistema energético del futuro no dependa de una única fuente, sino de la combinación inteligente de muchas.

Esa es, probablemente, una de las grandes claves de la transición energética: no buscar una única energía capaz de hacerlo todo, sino construir un sistema en el que cada fuente renovable aporte su máximo valor y en el que la energía pueda seguir estando disponible incluso cuando el sol deje de brillar y el viento reduzca su intensidad.

El futuro energético será renovable, pero también tendrá que ser flexible, diversificado y capaz de aprovechar los recursos disponibles en cada territorio. En esa transformación, el biometano puede convertirse en una pieza de gran valor, no como sustituto de las energías solar y eólica, sino como uno de los recursos que permitirá que el conjunto del sistema funcione cada vez mejor.


Bibliografía


• Comisión Europea. Información oficial sobre el biometano, su producción, almacenamiento, distribución y utilización dentro del sistema energético europeo.

• Comisión Europea. Estrategia europea para el desarrollo de los gases renovables y la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles.

• Agencia Internacional de la Energía. Estudios sobre biogás y biometano y su contribución a la integración de la generación renovable variable.

• Agencia Internacional de la Energía. Análisis sobre las perspectivas del biogás y el biometano y su desarrollo en los próximos años.

• Agencia Internacional de la Energía. Estudios sobre flexibilidad de los sistemas eléctricos ante el crecimiento de la energía solar y eólica.

• Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Hoja de Ruta del Biogás.

• Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Plan Nacional Integrado de Energía y Clima.

• Unión Europea. Estrategias y objetivos comunitarios relacionados con el desarrollo del biometano y los gases renovables.