
Este artículo tiene como objetivo explicar de forma clara por qué agricultores y ganaderos son esenciales en el desarrollo del biogás y del biometano, cuál es el papel de las cooperativas en este proceso, qué historias de éxito están emergiendo en el sector primario y cómo proyectos como los de Gesalor contribuyen a una economía verdaderamente circular y sostenible, alineada con la Hoja de Ruta del Biogás impulsada por el Gobierno de España.
1. La alianza natural entre el sector primario y el biogás
El desarrollo del biogás en España está profundamente ligado al trabajo cotidiano de agricultores y ganaderos. Ellos son los custodios del territorio, los responsables de producir alimentos para la sociedad y los que generan los subproductos orgánicos necesarios para que exista esta forma de energía renovable.
Su papel es mucho más que aportar materia prima. Representan el conocimiento, la experiencia y el compromiso con el medio rural, formando la base de un modelo energético que nace en el campo y vuelve al campo en forma de beneficios ambientales, económicos y sociales.
La ganadería aporta una visión que entiende mejor que nadie la importancia de una correcta gestión de los purines. La agricultura complementa esa experiencia porque necesita fertilizantes naturales libres de químicos procedentes de un proceso respetuoso con el entorno. Por eso, cuando ambos sectores trabajan juntos, el biogás se convierte en un motor de progreso rural, una herramienta para mejorar la gestión del territorio y una oportunidad para reforzar la economía circular.
El biogás no es una moda tecnológica. Es el resultado de un proceso biológico tan antiguo como la propia naturaleza. Las bacterias que transforman la materia orgánica en energía son las mismas que actúan en cualquier ecosistema. Lo que hace el ser humano es ordenar, controlar y aprovechar ese proceso para generar electricidad, calor, frío industrial, biometano y fertilizante natural, todo ello a partir de materiales que ya existían y que antes no podían valorizarse de manera tan eficiente.
Para el sector primario, esto significa dar un paso adelante. Significa apostar por la innovación sin renunciar a sus raíces, aportar soluciones reales a los desafíos medioambientales y demostrar que la agricultura y la ganadería no son un problema, sino una gran parte de la solución.
2. Las cooperativas, motor de progreso y de transformación energética
Las cooperativas desempeñan un papel decisivo en el impulso del biogás. Son estructuras organizativas creadas para ayudar, unir y fortalecer al sector primario. Permiten que agricultores y ganaderos gestionen de forma conjunta procesos que individualmente serían demasiado costosos o complejos.
En el ámbito del biogás, esta cooperación es todavía más relevante. Una planta no es solo una instalación energética. Es un proyecto colectivo que requiere planificación, capacidad de gestión, inversión, personal técnico y una coordinación continua con las explotaciones ganaderas y agrícolas asociadas.
Gracias al modelo cooperativo, los beneficios se reparten, las decisiones se toman con una visión común y los impactos positivos alcanzan a todo el territorio. Además, las cooperativas tienen la capacidad de comunicar, formar, asesorar y acompañar a sus socios, de modo que todos participan del proceso con claridad y seguridad.
Gesalor es un ejemplo de este modelo. Integrada por 200 cooperativistas, ha apostado por un modelo de energía circular que refuerza la sostenibilidad del sector porcino y que abre nuevas oportunidades profesionales y económicas para los socios y para el conjunto del municipio de Lorca, así como para el entorno social y productivo que lo rodea.
Las cooperativas como Gesalor representan una nueva etapa en la que el campo se convierte en generador de energía renovable, empleos de calidad y desarrollo tecnológico, sin perder su esencia, su identidad ni su arraigo.

3. Gesalor y su apuesta por el futuro: dos plantas de biogás al servicio del territorio
Gesalor ha apostado por una línea de trabajo que sitúa al sector primario en el centro de la transición energética. Hoy cuenta con dos proyectos en construcción que no solo son instalaciones industriales, sino piezas clave en un modelo de economía circular que beneficia al conjunto de la sociedad.

3.1. La planta de biogás de Barranco Hondo, Lorca
Ubicada en Barranco Hondo, en el municipio de Lorca, esta planta está llamada a convertirse en un referente ambiental a nivel europeo.
Su función es clara y está perfectamente definida. Gestionará exclusivamente los purines de las granjas de los 200 cooperativistas de Gesalor, estableciendo un círculo virtuoso entre ganadería, energía renovable y agricultura.
El modelo es muy sencillo de explicar y muy poderoso en su efecto. Los purines llegan a la planta, se transforman mediante procesos biológicos en biogás y este se convierte en energía limpia que puede emplearse para producir electricidad, calor o biometano. Después del proceso queda un subproducto estable que se emplea como fertilizante natural para mejorar los suelos agrícolas sin recurrir a químicos sintéticos.
Esto significa que los purines no se tratan como un residuo, sino como un recurso. El campo produce, la planta transforma y el campo vuelve a recibir un beneficio directo. No se trata de una idea teórica, sino de un sistema que se está implantando con éxito en toda Europa y que ahora da un paso decisivo en Lorca.
La planta permitirá mejorar la gestión ambiental, reducir olores, minimizar emisiones, generar empleo y avanzar hacia una ganadería moderna, eficiente y respetuosa con el entorno.
3.2. La planta de biogás de Fuente Álamo
El segundo proyecto que Gesalor desarrolla se encuentra en el municipio de Fuente Álamo. Esta planta amplía la capacidad de la cooperativa para valorizar materia orgánica y generará nuevas sinergias con el sector primario de la zona.
Su función será complementaria, reforzará la producción de energía renovable a partir de materiales orgánicos y ayudará a consolidar un modelo en el que los agricultores y los ganaderos participan directamente en la creación de valor y de riqueza para el territorio.
4. Cómo el biogás impulsa la economía circular en el campo
La economía circular es un concepto que se escucha cada vez con más frecuencia, pero pocas veces se explica de una forma sencilla. Su esencia es muy simple. Aprovechar al máximo los recursos que ya existen para generar nuevos productos o servicios que vuelvan al sistema productivo y que reduzcan el desperdicio.
El biogás es uno de los mejores ejemplos posibles de economía circular rural.
Veamos cómo encaja paso por paso.
4.1. Valoración de los purines y de otros materiales orgánicos
Los purines han sido siempre una parte inevitable del trabajo ganadero. Su correcta gestión es una responsabilidad medioambiental y económica. La diferencia es que ahora la tecnología permite tratarlos de una forma moderna, eficiente y controlada. Al enviarse a una planta de biogás, los purines dejan de ser un reto para convertirse en una oportunidad.
4.2. Producción de energía renovable
El biogás es un gas que se obtiene de forma natural durante la descomposición de la materia orgánica en ausencia de oxígeno. Al contener metano, puede utilizarse como fuente de energía renovable. Puede quemarse para generar electricidad, puede emplearse en sistemas de calefacción, puede transformarse en biometano e incluso inyectarse en la red gasista. Es un recurso versátil y limpio.
4.3. Obtención de fertilizante natural
Después del proceso de producción de biogás queda un material estabilizado, sin olores fuertes, que es rico en nutrientes y que se utiliza como fertilizante natural en la agricultura. Su uso mejora los suelos, ayuda a la retención del agua, reduce la dependencia de fertilizantes químicos y cierra el ciclo entre ganadería y agricultura.

4.4. Ventajas ambientales para el territorio
El modelo circular del biogás ayuda a reducir emisiones, mejora el bienestar animal, disminuye los olores en las zonas rurales, evita vertidos y permite que la ganadería siga creciendo de forma sostenible. No es una teoría, es un hecho observado en los países que llevan años trabajando con este sistema, como Dinamarca, Alemania u Holanda.
5. Historias de éxito y cooperación con el sector primario
El avance del biogás en Europa y en España no es fruto de la casualidad. Es el resultado de miles de explotaciones que han apostado por modernizar sus modelos productivos.
5.1. Experiencias europeas que inspiran
En Dinamarca, las plantas de biogás se gestionan muchas veces desde cooperativas agrícolas y ganaderas. Gracias a ellas, el país ha logrado inyectar grandes cantidades de biometano en su red nacional y ha reducido su dependencia energética exterior.
En Alemania, el uso del fertilizante natural procedente de las plantas de biogás ha mejorado notablemente la fertilidad de los suelos, especialmente en regiones de alta productividad agrícola.
Estas experiencias muestran que el camino es sólido y que los beneficios se multiplican cuando los proyectos se impulsan desde el territorio y con sus protagonistas como eje principal.
5.2. El valor de los agricultores y ganaderos de Gesalor
Los 200 cooperativistas de Gesalor han demostrado una visión estratégica. Han entendido que el biogás es una oportunidad para modernizar su sector, para mejorar su gestión ambiental y para situarse a la vanguardia de la producción sostenible.
La planta de Barranco Hondo no sería posible sin ellos. Cada granja aporta una parte esencial del proceso y recibe a cambio beneficios ambientales, productivos y económicos. La fuerza de este proyecto reside precisamente en la unión, en la cooperación y en la visión colectiva.
6. La hoja de ruta del biogás, el impulso oficial a una energía limpia y rural
El desarrollo del biogás en España no depende únicamente de la iniciativa privada o de las cooperativas. También está respaldado por un marco estratégico definido por el Gobierno de España, conocido como Hoja de Ruta del Biogás.
Este documento establece objetivos, líneas de actuación y medidas para fomentar el despliegue del biogás en todo el país. Su propósito es convertirlo en una pieza esencial de la transición energética y de la gestión sostenible de la materia orgánica.

6.1. Qué es la hoja de ruta del biogás
La Hoja de Ruta del Biogás es una estrategia oficial que define cómo debe crecer este sector en España.
Entre sus objetivos están:
- Incrementar de forma notable la producción de biogás y biometano.
- Impulsar el uso del biometano como biocombustible o como gas renovable inyectado en la red.
- Reforzar la economía circular a través de la valorización de purines y otros materiales orgánicos.
- Fomentar el empleo verde en el medio rural.
- Desarrollar innovaciones tecnológicas que mejoren la eficiencia de las plantas.
- Crear nuevas oportunidades económicas para agricultores y ganaderos.
6.2. Cómo se beneficia el sector primario
La Hoja de Ruta del Biogás reconoce expresamente que los purines son un recurso valioso. También destaca la importancia de su gestión sostenible y del papel de las explotaciones ganaderas como base del modelo.
Gracias a este marco, proyectos como los de Gesalor cuentan con un entorno favorable, con apoyo institucional y con un plan estratégico que garantiza su coherencia con los objetivos ambientales europeos y nacionales.
7. Beneficios sociales, económicos y ambientales para Lorca y su comarca
Las plantas de biogás no solo producen energía. Su impacto va mucho más allá y deja beneficios directos para la población.
7.1. Generación de empleo
La construcción, operación y mantenimiento de las plantas crean empleos directos. Además, se generan empleos indirectos en transporte, servicios técnicos, ingeniería y gestión ambiental. El medio rural gana actividad y oportunidades profesionales.
7.2. Mejora ambiental visible
Una gestión moderna de los purines supone un avance notable en la reducción de olores, en el control de emisiones y en la mejora del bienestar para las familias que viven en zonas rurales. El fertilizante natural que se produce fortalece la agricultura local y mejora los suelos agrícolas.
7.3. Reputación y orgullo territorial
Lorca y Fuente Álamo se convierten en referentes de sostenibilidad. A través de proyectos como el de Gesalor, la comarca demuestra que el sector primario puede liderar la transición energética. Esto genera confianza social, potencia la imagen de la región y aporta un valor añadido a los productos agroalimentarios.
8. Conclusión, el futuro energético también se escribe desde el campo
La transición energética no se construye solo en las ciudades ni en los grandes centros tecnológicos. Se construye en los campos, en las granjas, en las cooperativas y en cada comunidad rural que decide asumir un papel protagonista.
Agricultores y ganaderos no son espectadores. Son actores esenciales. Gracias a ellos, el biogás avanza, la economía circular se hace realidad y el país avanza hacia un modelo energético más equilibrado y sostenible.
Gesalor, con sus plantas de Barranco Hondo y Fuente Álamo, representa un ejemplo de cómo el sector primario puede innovar, cooperar y liderar un cambio profundo, positivo y duradero.
Su trabajo no solo beneficia a los 200 cooperativistas que la integran, sino al conjunto del territorio, a la agricultura, a la ganadería, al medio ambiente y a la sociedad que demanda soluciones responsables y eficientes.
El camino está marcado, la tecnología existe y el apoyo institucional es firme a través de la Hoja de Ruta del Biogás.
Ahora es el momento de seguir avanzando.

Bibliografía
- Comisión Europea, Estrategias de economía circular.
- Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Hoja de Ruta del Biogás.
- Organismos internacionales de energía renovable, informes sobre biogás en Europa.
- Publicaciones académicas sobre digestión anaerobia, fertilizante natural y economía circular en el sector primario.
- Estudios de campo de cooperativas europeas dedicadas al biogás.
