Las fuentes de energía renovable se están consolidando como una herramienta de desarrollo y avance global frente al cambio climático, el aumento de los precios de la energía y la creciente preocupación por la seguridad del suministro.
Cuando hablamos de energías renovables, nos estamos refiriendo a esas energías llamadas limpias o alternativas e inmediatamente tendemos a relacionarlas con la energía solar, eólica o hidráulica. Sin embargo, existen otros medios para producir y consumir energía renovable que contribuyen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y proteger el planeta.
El biogás, un gas renovable compuesto principalmente por metano y dióxido de carbono (CO2) obtenido a partir de la degradación anaerobia, sin oxígeno, de residuos orgánicos es según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía de España, “la única energía renovable que puede usarse para cualquiera de las grandes aplicaciones energéticas: eléctrica, térmica o como carburante”.
Países como China, Brasil, Canadá, Alemania, Francia, Finlandia, Dinamarca, Suiza e Italia llevan décadas apostando por el biogás. España ha optado por colocar sus plantas de biogás en el centro de la transformación de los purines para producir gas, agua y fertilizantes, creando nuevas posibilidades en la gestión de los residuos de la ganadería y en el abono del campo.
¿QUÉ ES UNA PLANTA DE BIOGÁS?
Las plantas de biogás son una tecnología innovadora que está revolucionando la forma en que producimos energía. Utilizan materia orgánica para producir gas metano, que se utiliza como combustible para generar electricidad y calor.
Las plantas de biogás utilizan todo tipo de residuos entre los que nos encontramos residuos agrícolas y ganaderos, residuos alimentarios y aguas residuales. Estás plantas utilizan un proceso llamado digestión anaerobia para descomponer la materia orgánica y producir gas metano. Esta materia se coloca en un digestor sin oxígeno, donde las bacterias la descomponen en gas metano y otros productos. El gas resultante se almacena o se envía a un generador, donde se convierte en energía útil. Los residuos sólidos que quedan se pueden usar como abono orgánico para la agricultura.
HISTORIA Y EVOLUCIÓN
La historia del biogás se remonta a tiempos antiguos. Se sabe que los chinos y los persas ya utilizaban procesos rudimentarios de biogás hace miles de años. Sin embargo, el desarrollo moderno de las plantas de biogás comenzó en el siglo XIX. En 1859, la primera planta de biogás fue construida en Bombay, India. Desde entonces, la tecnología ha evolucionado considerablemente.
En la década de 1970, las crisis energéticas impulsaron la investigación y desarrollo de fuentes alternativas de energía, incluido el biogás. Europa, especialmente Alemania y Dinamarca, han sido pioneras en la implementación de plantas de biogás modernas. Hoy en día, países de todo el mundo están adoptando esta tecnología para aprovechar sus múltiples beneficios.
PLANTAS DE BIOGÁS PROS Y CONTRAS
A diferencia de la importancia y el valor ambiental, económico y estratégico cada vez mas reconocido por la Unión Europea y por el Gobierno de España, con la implantación de la “Hoja de ruta del biogás”, los pros y los contras relacionados con su construcción y funcionamiento se discuten periódicamente a nivel de los ciudadanos locales.

En particular, a menudo surgen dudas sobre posibles factores de riesgo en términos de impacto ambiental, tráfico vehicular y bienestar de las comunidades que viven en las cercanías.
En realidad, los sistemas de nueva generación son capaces de reducir la inmensa mayoría de los inconvenientes y solucionar los principales problemas de esta tecnología, con el mínimo impacto sobre el planeta y las comunidades locales.
Por ejemplo, evitan la producción de olores desagradables gracias al confinamiento de la biomasa y (especialmente en el caso del tratamiento de residuos) al tratamiento del aire en el interior de los almacenes. Adoptan soluciones paisajísticas destinadas a minimizar el impacto visual circundante.
También utilizan sistemas de procesamiento particularmente automatizados para permitir la eficiencia de todo el proceso y los riesgos relacionados con la seguridad en el trabajo.
Las plantas de biogás representan una de las soluciones tecnológicamente más avanzadas a nivel de economía circular, capaces de generar beneficios económicos, ambientales y sociales para la comunidad local y nacional, incluyendo
Valorización de materiales de desecho según un modelo de economía circular;
● Reducción de las emisiones de CO2;
● Reducción de las externalidades sociales vinculadas a los costos de eliminación de residuos orgánicos;
● Diversificación de la combinación energética y reducción de la dependencia del uso de combustibles fósiles tradicionales de países extranjeros;
● Creación de actividades económicas a escala local desde la perspectiva de la cadena de suministro.
● Valor agregado a las cadenas de suministro agrícolas y agroindustriales
● Reducción del uso de combustibles fósiles en el transporte.
PLANTAS DE BIOGÁS EN ESPAÑA
España tiene una distribución de plantas de biogás irregular a lo largo de su territorio. Cataluña, Madrid y Castilla -León son tres de las comunidades autónomas donde hay más instalaciones de producción de biogás y biometano.
En Castilla destaca la presencia de instalaciones en Ávila, León, Valladolid, Salamanca y Burgos. Plantas de biogás en Cataluña hay en Barcelona y Tarragona. Y en Madrid, en el Parque Tecnológico de Valdemingómez.
En los últimos años ha habido un proceso de crecimiento de plantas de biogás y, entre otros, dos proyectos de tipo industrial destacacan por su relevancia.
Uno de ellos es el de la planta de biogás Butarque, que se encuentra en un margen del Río Manzanares, en Madrid. Cuenta con un circuito de tuberías de acero inoxidable y un anillo colector que interconecta digestores y va hacia depósitos de almacenamiento. La instalación se completa con gasómetros que equilibran la presión de la red, además de esferas equilibradas a partir de la demanda de energía de la planta.
La planta Valdemingómez, en el parque tecnológico de esta zona de Madrid, reúne a las plantas de tratamiento de residuos urbanos de la ciudad. El biogás producido se emplea como biocombustible y además, para producir electricidad. Tiene tres centros de producción, llamados Dehesas, La Paloma y Las Lomas. En Valdemingómez el biogás se transforma en biometano para inyectarlo a la red. La planta tiene además un sistema de cogeneración de 18,9 megavatios alimentado a biogás.
EMPRESAS DE BIOGÁS EN ESPAÑA
Muchas de las empresas de biogás en España suelen vender servicios de planificación, construcción, gestión y mantenimiento de plantas, así como promoción y comercialización. Ofrecen su prestación en términos de procesamiento de cualquier método de residuos y subproductos de origen vegetal y de control y conservación de instalaciones.
Del listado de plantas de biogas en España pueden mencionarse las empresas de Valencia Biogas Mediterranea Sl, Biogas De Cati Sl y Biogas Nord España Sl. También Biogas Del Duero Sl (Valladolid), Biogas Hochreiter Sl (Barcelona), Biogas De Yerri Sl. (Navarra) y Biogas De Iberico Sl. (Salamanca).
