En nuestro actual marco normativo, se reconoce el significativo impacto medioambiental de la producción ganadera en España por varias razones: el principal motivo es la producción de nitratos y las emisiones de amoniaco a la atmósfera y, en menor medida, la emisión de gases de efecto invernadero.
Por todo ello, se considera totalmente necesario que el sector de la producción porcina se modernice y actúe de forma coordinada en la toma de medidas que reduzcan los negativos efectos en el medio ambiente generados por dicha actividad.
Por tanto, la construcción de nuestras plantas de tratamiento integral supondrá un paso de gigante para eliminar cualquier problemática ambiental derivada, ofreciendo una solución global a nuestros asociados, permitiendo la valorización del residuo para obtener abono orgánico, agua y biogas.